1. Cogemos unas láminas de acero templado
2. Las cortamos con láser
3. Las pegamos con una cinta adhesiva
4. Dejamos que las láminas se oxiden
5. Fijamos la oxidación con una laca

Esos son los pasos que se han seguido para fabricar la Rusty Sheet Steel Chair, un diseño de Max Lamb que se inspira en los recortables de toda la vida (es lo que es, al fin y al cabo).

Eso sí, por mucho trabajo que tenga la silla, y pese a que la textura me parece una buena idea… el resultado no deja de ser espantoso, al menos para mi gusto.