alien.jpg

¿Os acordáis del famoso video de la autopsia de un alien?, las imágenes del supuesto extraterrestre habrían sido ocultadas a la opinión pública por el ejército y tras su sorprendente descubrimiento fueron vendidas por una buena suma de dinero a varias cadenas de televisión.

Vamos el clásico timo de la estampita, porque al final todo resultó ser un montaje.

El creador del lucrativo invento fue John Humphreys, un especialista en los efectos espaciales que ha participado en películas como Charlie y la fábrica de chocolate, además de crear a los alienígenas interpretó a uno de los cirujanos.

Los muñecos, según explicaría más tarde, estaban rellenos con sesos de cordero y entrañas de pollo compradas en un mercado y, cuando acabó el rodaje, fueron descuartizados y sus pedazos se tiraron en diferentes cubios de basura en Londres.

Aquí os dejamos este genial documento gráfico, que pese a sus chapucera puesta en escena logró convencer durante un tiempo a expertos ufólogos de todo el mundo.