Como cada cuatro años, cuando se acercan las elecciones generales, sueño con que alguna de las promesas de los políticos me ayude a salir de mis 35 metros cuadrados, y acceder a un pisito de 3 habitaciones, donde el despacho, el dormitorio y el salón no sean la misma cosa.

Pero claro, en campaña ya se sabe… los chicos del vodka Absolut lo tienen claro, en un mundo tan ideal como su bebida, a los políticos les crecería la nariz con cada falsa promesa.

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