pic9287-1.jpg

Las culturas paganas pactaban con las fuerzas del mal para evitar ataques o evitar que no intercedieran en sus períodos de buena suerte. Pero el ritual de redactar un documento firmado con sangre pagando al diablo con el alma a cambio de su ayuda, es una invención de la época medieval.

Los eclesiásticos estudiosos del demonio determinaron que así actuaban las brujas y nigromantes, acusados por la Inquisición de trabajar para Satán en contra de la Iglesia y los mandamientos cristianos. Sin embargo se olvidaron de que el 90% de ellos eran analfabetos así que difícilmente pudieron redactar ningún pacto, con o sin el diablo.