1846181877_eb9ae1a58d-1.jpg 

La semana pasada al salir del metro me dieron un panfleto de un lugar llamado Oratorio donde hacían todo tipo de milagros, desde curar el mal de ojo, a acabar con la infidelidad, los problemas con el juego y la adicción al alcohol, definitivamente eso sólo tiene un nombre: competencia desleal.

Ya tuve problemas el año pasado con un mago africano especialista en amarres que tuvo la poca previsión de abrir un consultorio en mi barrio  y robarme la clientela. Cuando fui a quejarme me amenazó con hacerme voodoo pero yo le amenacé con llamar a inmigración y salió por piernas, desde entonces nadie había osado instalarse en mi territorio, hasta hoy.

 Llamé al número que venía en el panfleto y me contestó una amable voz de hombre con acento sudamericano, yo fuí directa al grano:

- ¿Qué clase de magia practican ahí?, el semental latino parecía sorprendido.

- ¿Perdone?, ¿cómo dice?

- Ya me ha oído – le respondí yo- ustedes están haciendo magia negra sin autorización, pienso denunciarles al sindicato de nigromantes

- No señora, aqui no hacemos nada de eso, sólo rezamos

- Señorita si no le importa… ¿Y a qué Dios rezan, a Changó, a Jehováh a Maradona?

- A nuestro señor Jesucristo

- Pero para eso ya está la Iglesia, ¿le has dado el visto bueno Rouco Varela?, aquí sin una autorización de Rouco Varela no pueden quedarse

- Señora ¿por qué no se pasa por aquí este viernes es cuando rezamos por las almas atormentadas?

- ¡Le he dicho que soy señorita!

-Entonces mejor pásese el sábado, que es cuando pedimos por los corazones solitarios 

- ¿Me está usted diciendo qué es capaz de acabar con los trastornos mentales, la soledad y el mobbing sólo con un par de ave marías?

- Así es, la fe mueve montañas…

- Muchas gracias, es todo lo que quería oír.

Y nada más colgar le puse una vela a la Virgen de Guadalupe, al Sagrado Corazón de María, a San Judas Tadeo, a San Pancracio y a Santa Rita, si a Almodóvar le sirvió para ganar un Oscar seguro que a mí me sirve para echar a esos sectarios.